Mostrando entradas con la etiqueta Calendario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calendario. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de marzo de 2009

El puente de los cuatro ojos...


Esa noche había salido a pasear por el bosque. A lo lejos se divisaba un puente de cuatro ojos. El resplandor que surgía de ellos era muy penetrante. En la misma oscuridad destacaban sus dibujos de sus paredes laterales. De pronto una voz tenue y susurrante parecía querer decirme: ¿Qué haces ahí?. Así como quien no quiere la cosa, despisté e hice como quien no oía nada. Seguí caminando unos metros y noté como las piedras pesadas del puente se resquebrajaban y se montaban unas encima de las otras. Todo un efecto de Spielberg si no hubiera sido que me estaba dando la impresión de que el puente empezaba a moverse y a caminar unos metros en la dirección en la que yo estaba. Será que estoy soñando, pensé, cómo es posible que un puente romano de cuatro ojos de ni se sabe cuántas toneladas, pudiera empezar a andar. De golpe giré a la izquierda y por el mismo camino noté que un objeto extraño se colocaba entre mi y el puente que venía detrás. Empecé a temblar, no quería que me aplastaran entre las dos cosas y de golpe abrí los ojos y noté que lo que tenía delante era el despertador y levantándome miré el reloj y el calendario. Justo detrás de ese día que empezaba venía un puente de cuatro días. Casualidades de la vida...

jueves, 12 de marzo de 2009

Colores colorados...


La mayoría de los días del año están en negro. Los festivos están en rojo. A veces cuando necesitamos tener claro un día determinado lo subrayamos de verde. Cuando un texto lo queremos recalcar lo ponemos en amarillo fosforito. Tenemos una amalgama y variedad de colores de los que usamos solo un 10 %. ¿Por qué los lilas, beiges, grises, azules marinos y otros como granates, sepias, canelas, aguamarinas, manzana, pistacho y caca de oca, no los usamos también con frecuencia? Se nos predetermina un color de algo y lo tenemos en mente, lo analizamos y si nos gusta nos quedamos con él, pero siempre usamos colores muy básicos, igual es porque somos básicos y necesitamos colores que vayan con nuestra manera de ser. Igual porque algunos de nosotros, normalmente una gran mayoría, no ha aprendido todavía a conjuntar colores, les es igual poner un granate junto a un marrón o un beige y un gris y esperan a ver si hablan, y dicen sácame de aquí que con éste no me ajunto. La simple hoja de papel para escribir es blanca. ¿Alguien ha pensado alguna vez porque esa simple hoja para escribir es blanca? ¿Podría alguien escribir bien sobre un papel azulado? Igual sale algún Einstein y nos demuestra que si...