Mostrando entradas con la etiqueta Ordenador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ordenador. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de junio de 2009

Siempre esa rutina...


El calor ha hecho su entrada y parece que se ha quedado entre nosotros. El tiempo está de lo más revuelto y nunca se sabe que es lo que va a hacer. En este pueblo por nada se planta una tormenta y se joroban los televisores y ordenadores. Gracias a Dios no es mi caso, y que siga así, pero es que da miedo pensar que a algunos vecinos de mi calle ya les ha pasado y menuda poca gracia que hace. La vida es dura, diría alguien por ahí y quizá tenga razón. El volver a la rutina también es duro pero quizá necesario para que nuestro organismo se aposente y sepa en todo momento donde se encuentra. No es fácil pensar que el cuerpo se ha tenido que habituar a un cambio de horas increíble y eso no es lo peor, lo peor es que cuando ya empezaba a habituarse ha tenido que cambiar otra vez el chip y volver a las comidas a las tres, y las cenas a las diez de la noche y así sucesivamente, día tras día, noche tras noche, sabiendo que después de un mes viene otro y después del 2009 el 2010 y claro eso al final pasa factura; la factura del aburrimiento, del siempre estar haciendo lo mismo, decir lo mismo para acabar dando vueltas sobre lo mismo y pensar siempre lo mismo. Suerte que las "pequeñas cosas" que cantaba Joan Manel, Serrat para los amigos, hacen que nuevos alicientes surjan entre tanta rutina y aprendamos así a amar la vida que por eso Dios y nuestra madre nos la han dado.

sábado, 28 de marzo de 2009

Hoy duermo más que ayer pero menos que mañana.


El cambio de las horas, ahora adelante, ahora atrás es realmente una pesadilla. Cuando ya llevas tiempo más o menos estabilizado, te toca ir para atrás o para adelante según se tercie. El colmo de todo eso y es precisamente lo incomprensible como los ordenadores lo tienen mucho más claro que los humanos. Hay que ver que el día que toca ir una hora más, o una hora menos, el ordenador, dale que te pego, a ponerse en la hora que le tiene asignada cada circunstancia y evidente es que no falla nunca. Claro, llega un día que petan porque se vuelven locos. Nunca saben que hacer si para adelante o para atrás. Es que entre todos les liamos de mala manera. Así cualquiera puede pensar que el ser ordenador es quien lo tiene más fácil. Pues no, siempre recibiendo órdenes y lo que es más curioso, siempre cumpliéndolas. no es de extrañar que con el tiempo se vuelvan tontos y ya no tengan ni ganas de salir de casa. Los portátiles lo tienen peor porque estos además también tienen que salir de casa. Todo un mundo de locos...

miércoles, 18 de febrero de 2009

Un, dos, tres, apuntes, fuera...


Esta vida está llena de cosas maravillosas, pero también se ha inventado un sistema para adquirir conocimientos que es realmente interesante. Algunos dicen que no es aconsejable. Que hay que pensar más y escribir menos. Me refiero naturalmente a los apuntes. Los famosos apuntes de toda la vida. Los que antes se hacían a mano y con el tiempo, las nuevas tecnologías y una caligrafía infame, tipo letra de médico, lo ha suplido el ordenador, que precisamente debiera servir para eso, para ordenar; otra cosa es que a veces nos desordene un poco las cosas y tengamos líos y otras miserias. Así que apuntando, apuntando, todo lo apuntable. Solo falta que pongamos el número de pie del conferenciante para tener unos apuntes como Dios manda. Creo que los apuntes deben ser lo más escuetos posible, pero con el concepto bien aclarado, que siempre que busquemos algo en ellos lo encontremos sin dilación. Creo que es fundamental hoy en día saber tomar unos buenos apuntes. Y si no que se lo digan al de la cáscara del teatro que siempre está apuntando a todo perro pichichi...

sábado, 14 de febrero de 2009

Ojo al virus, formateo rápido...


Ha vuelto el virus de la gripe. No sé como se llama pero si sé que ha vuelto, lo noto en mi nariz, lo noto en el ambiente. El virus está por todas partes. Es como un espectro que se queda pasmado a la espera de entrar en cualquiera de nuestros cuerpos, empezando por cada una de nuestras narices. Debemos prevenirnos de este mal bicho porque realmente lo pasas mal. No es mortal pero sí es pesado; pesado de necesidad, te deja la nariz llena de impurezas, te deja los oídos que casi no oyes. Al taparse la nariz tampoco degustas los alimentos. Vaya que es como un virus informático, que lo va malmetiendo todo poco a poco y sin uno darse cuenta se ve en la obligación de formatear el ordenador porque ya no se puede hacer nada más que eso. Con nuestro cuerpo pasa algo parecido. El virus bloquea la nariz, la garganta, los oídos. A veces llega a ser pesado hasta con brazos y piernas que parece que el cuerpo va a tambalearse de un momento a otro, vaya, que no tiene desperdicio. Entonces no tenemos más remedio que formatear nuestro cuerpo y esto a veces puede ser también pesadísimo...