miércoles, 14 de enero de 2009

Cuando llega la noche...


Esta noche abriré el primer baul. Iré metiendo los ratos de mal humor, mis aciertos, mis logros, mis horas de sueño, dejaré alguna porque tengo que dormir también. Mis idas y venidas de Bilbao a Bermeo, mis momentos de insatisfacción, mis dudas, mis viajes a ninguna parte, que son los más baratos, lo dulce de una canción a media luz. Todo debidamente bien puesto, bien clasificado, listo para la próxima vez que vuelva a abrirlo. Sabré exactamente que contiene, sabré qué puedo esperar encontrarme. Sólo dejaré fuera las ganas de vivir, de reir con los demás, un libro de office, un instrumento musical como la guitarra que tanto me gusta y me apasiona., un largo camino por delante, para llegar a la meta cada día. Un trozo de sobre sin remite, un querer y un poder. Quien sabe lo que tardaré en volver a abrir el baul. Quien sabe que voy a encontrar en él la próxima vez que lo abra. Un baul que pesa pero no ahoga, un baul que sabe que tarde o temprano volveré a recoger su contenido. El baul de la vida, el baul que enamora. Si alguien lee este artículo que cargue con sus baules que a mi bien me cuesta cargar con los mios...

1 comentario:

  1. Realmente inspirador, como todo lo que escribes. No puedo hacer otra cosa que agradecer todo esto que compartes con nosotros. Hoy ha sido un día de esos en el que no encuentras palabras a como te sientes, sabes que estás cansado pero no acabas de entenderte... y te digo que con tus palabras me has ayudado mucho. A veces viene bien abrir orejas y ojos y estar atento a lo que hay a nuestro alrededor. Gracias por tu sabiduría de vida. Es un regalo

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